El taladro eléctrico
Este instrumento con forma de pistola resulta imprescindible para la realización de cualquier tarea relacionada con el bricolaje.
Básicamente se trata de un motor eléctrico que permite que una broca gire a una velocidad suficiente como para realizar agujeros en cualquier tipo de material.
Los taladros manuales son ligeros y ofrecen mayor versatilidad en su utilización aunque con una menor precisión. Si necesitamos realizar agujeros con mayor exactitud tendremos que optar por un soporte de columna u horizontal.
Resulta recomendable que el taladro soporte múltiples velocidades para adaptarnos en función del material, así como la función de percutor, indispensable con los materiales más duros.
La elección de la broca más adecuada será clave y deberá realizarse en función del material, ya sea madera, metales, paredes, vidrio u otros. Para su uso con hormigón necesitaremos una broca de plaquita de carburo de alto rendimiento, o carburo de tungsteno (widia).
Taladro con batería
Durante los últimos años han aparecido taladros que hacen uso de una pequeña batería evitando así la necesidad de estar conectados a la red eléctrica.
Estos taladros con batería nos ofrecen una mayor libertad de uso, incluso en lugares sin acceso a la red, siempre que tengamos la batería bien cargada.
Al igual que sucede con los móviles, la calidad y tamaño de la batería determinará su rendimiento. Será necesario llegar a un compromiso para evitar que el peso del taladro aumente en exceso.